Trasplante capilar o microinjerto
El microinjerto (o trasplante capilar) es una intervención quirúrgica que supone la solución más avanzada para la recuperación del cabello y se aplica tanto a hombres como a mujeres. Consiste en recuperar el pelo perdido a través de un auto trasplante de cabello, sin posibilidad de rechazo, en tan sólo 3 horas, sin hospitalización y con anestesia local.
El microinjerto es un intervención es muy sencilla e indolora. Para poder realizar un trasplante de cabello es necesario realizar un examen capilar y obtener un historial clínico con el que los especialistas pueden analizar su viabilidad y su adecuación a las características del paciente, a su tipo de alopecia y a la extensión del área que debe cubrirse con nuevo pelo. En caso de ser la solución recomendable para su caso, los especialistas realizarán un diseño de la zona del cuero cabelludo en la que se quiere recuperar el pelo.
En la operación, el cirujano extrae un pequeño folículos pilosos de la parte posterior de la cabeza para su posterior implantación en la zona receptora, respetando el mismo ángulo o dirección del cabello original consiguiendo un aspecto muy natural y estético. Los folículos se trasplantan con cabello vivo y, tras un breve periodo de adaptación de entre 2 y 5 meses, el pelo comenzará un crecimiento normal manteniendo características de la zona de donde provienen. Durante estos últimos años se han llevado a cabo investigaciones para dar satisfacción a las necesidades de los pacientes, desarrollando así nuevas técnicas y tecnologías. Fruto de estos trabajos se ha desarrollado el microinjerto reparador, con el que se consigue poblar zonas donde antes era impensable llegar, como áreas en las que haya habido quemaduras o cicatrices. También, se pueden realizar implantes de pelo en otras zonas como la barba y las cejas.
La elección de una técnica u otra se realiza en función de las necesidades del cliente. Las técnicas de microinjerto se diferencian en el modo en que se obtienen los folículos pilosos que luego son implantados en la zona receptora.
Técnica FUE (extracción de unidades foliculares)
Consiste en la obtención de los folículos de forma individualizada, lo que minimiza el impacto en la zona de extracción. Esta técnica exige el afeitado de la zona donante (habitualmente la parte posterior de la cabeza), y es recomendable para intervenciones destinadas a cubrir poca cantidad de pelo como en vello facial, cobertura de cicatrices o alopecias de poca extensión.
Técnica FUE robotizado (robot Artas)
Esta innovadora técnica de extracción incorpora la automatización al proceso de obtención de los folículos. Esto permite la reducción del tiempo de intervención, permitiendo que la técnica de extracción individualizada pueda aplicarse a áreas mayores. Además, el empleo del robot Artas permite una mayor supervivencia de los folículos trasplantados y minimiza el impacto en la zona donante.
Técnica de tira (STRIP o FUSS)
En lugar de obtener las unidades foliculares una por una directamente del paciente, en un microinjerto FUSS se extrae una tira de piel de la zona donante, de la que posteriormente se obtienen los folículos. Para cerrar la zona donante (generalmente la parte posterior de la cabeza) se realiza una sutura que deja una cicatriz casi imperceptible que queda además disimulada por el propio cabello del paciente. Esta técnica permite realizar una gran cantidad de injertos en menos tiempo, por lo que es la recomendable para alopecias de gran extensión.
Todas las técnicas de microinjerto son complementarias y algunos casos pueden exigir varias sesiones en función del número de injertos que deban realizarse, o de la densidad capilar necesaria en cada caso. Una vez realizada la operación, los pacientes realizan sus revisiones y seguimiento.
El aspecto final es completamente natural, pues se evita en todo momento un cambio radical que pueda llamar la atención. Los resultados son progresivos, con lo que el propio paciente y su entorno se acostumbran poco a poco al renovado aspecto.
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